
EL PUZZLE
LA CENA SE ENFRIABA EN LA MESA, una vez más, tanto tiempo en la cocina y tanto esmero en su preparación para que en el momento preciso, una mano que se escurre por debajo, un pie que te roza la pierna y ya está, como siempre, sobre la alfombra recogiendo los pedazos del puzzle que son nuestras vidas.
Y lo que nos gusta a los dos.
Mañana encargaremos una pizza.